Enamorarse de un hombre veinte años menor y encerrarse en una habitación a esperar su llamada puede parecer una salvajada. Esto puede convertirse en una vieja estampa de amor o en un punto de partida para empezar a desmitificarlo. Es una historia de ocho encuentros, con mezcla de recuerdos y canciones que se proyectan en una frágil correspondencia. No queremos ni un disfraz, ni una máscara, sino su esencia como mujer. Un salto constante entre el actor y el personaje. Ella se ha cansado de esperar y ya no cree en el amor como lo hacía antes, ahora lo ve como un simple capricho.

Querido Capricho nos habla de la espera, del miedo a que no vuelvan a decirnos te quiero, de un amor no correspondido, de un amor intergeneracional. El mundo de Amanda se ha quedado reducido a una habitación “sin puertas” y un perro que no deja de ladrar, Hércules. Esta espera es similar a la del personaje de Penélope o al de La voz humana de Cocteau. Sin embargo, en esta ocasión quisimos que hablara con sus amigas, las chicas. Que hable, con nuestra propia mujer.

Dicen que el amor lo vence todo, pero es el tiempo el que vence al amor.

Texto
Tomás Cabané en colaboración con Tomás Pozzi

Dirección

Tomás Cabané

Reparto
Tomás Pozzi

Escenografía
Silvia de Marta

Iluminación

Jesús Díaz

Vestuario

Marta Marín y Judith Rodríguez

Espacio sonoro

Mariano García

Movimiento

Mey Ling-Bisogno

Ayudante de dirección

Lucía Trentini

Ayudante de producción
Iván Luis

Voz en canciones
Lucía Trentini

Realizaciones
READEST S.L. (Escenografía) y Estudio 340 (grabación canciones)

Diseño del cartel
Javier Jaén

Fotografía
Luz Soria

Colabora
Malala Producciones

Coproducción
Centro Dramático Nacional, Check-In Producciones y Pedro Hermosilla Producciones